• El 43 por ciento de los ataques cibernéticos se realizan en contra de pequeñas empresas

  • Para 2020, el costo promedio de los riesgos de ciberseguridad será de 120 millones de dólares por evento

  • Solo en 2018, los hackers consiguieron robar 500 millones de perfiles privados de usuarios en todo el mundo

La gran escala de canales y entornos digitales hacen que el internet, y cualquier dispositivo conectado a él, estén en riesgo de ataques. No solo grandes empresas de la escala de Twitter son víctimas de brechas de ciberseguridad. También la gente, solo por buscar a estrellas como Alexis Bledel o James Corden, pueden ver violentada la integridad de alguno de sus aparatos.

Varias cifras respaldan esta conclusión. Según Cybint, un hacker ataca a una persona o marca en alguna parte del mundo aproximadamente cada 39 segundos. Y si bien hay varias formas de protegerse, Salient Networks asegura que la mejor barrera es la educación. ¿Sabes cuáles son los mayores riesgos de ciberseguridad? Sophos enumera cuatro de las más comunes.

Phishing o suplantación de identidad: Un dolor de cabeza psicológico para la ciberseguridad

Este riesgo se distingue del resto de los que están en esta lista porque no hace uso de ninguna superioridad tecnológica. Al contrario, se trata de un “simple” truco de engaño. En este caso, los agentes maliciosos se hacen pasar por una fuente confiable, como una gran compañía, e invitan a bajar e instalar archivos dañinos. Es decir, convencen a la gente de bajar la guardia.

La mejor protección contra este riesgo de ciberseguridad es tener mucho cuidado con cualquier documento o recurso que se envíe por correo, mensaje o similar. De preferencia, no hay que descargar absolutamente nada a menos que se pueda corroborar la fuente. También hay que revisar la dirección de email de quien lo envía, para detectar elementos sospechosos.

Malware: La forma más común de atacar a una máquina

Dentro de este término (que literalmente significa “programa malicioso”) se engloban una gran cantidad de riesgos de ciberseguridad. Pueden referirse a virus informáticos, software que se puede replicar por sí mismo de un dispositivo a otro. También están los troyanos, proyectos que se “disfrazan” de elementos legítimos para convencer a la gente que los descargue.


Notas relacionadas


Sin importar el tipo de malware, hay dos formas muy sencillas de protegerse de este riesgo de ciberseguridad. La primera es actualizar de forma constante cualquier sistema operativo o software que se use con regularidad. Esto, con el fin de parchar posibles vulnerabilidades y errores. También es útil contar con un antivirus, tanto para proteger como analizar aparatos.

Ransomware: Un tipo de malware peligrosa para la ciberseguridad

También en la categoría de los programas maliciosos se encuentra este tipo de software. Sin embargo, este merece una sección aparte por la popularidad y daño que puede causar a los usuarios y empresas. Se trata de un sistema que encripta los archivos de su víctima con una clave única. Después, pide un “rescate” a la gente para devolver toda la información perdida.

Como no hay forma de acceder a los archivos una vez que están cifrados, se trata de un riesgo de ciberseguridad particularmente peligroso. La mejor forma de protegerse contra este tipo de programas es tomando las mismas protecciones que con el resto de los malware. Sin embargo, en este caso ayuda hacer un respaldo contante de archivos, si sucede lo peor.

Ataque DDoS: Cuando la fuerza bruta vence a los sistemas

Si el phishing es un riesgo de ciberseguridad por su inteligencia, ésta agresión informática es peligrosa por su brutal simpleza. Su traducción literal es Ataque de Denegación Distribuida de Servicio. En este caso, los agentes maliciosos tratan de sobresaturar y colapsar el servidor o sitio web de una empresa con demasiadas solicitudes. Generalmente, con la ayuda de bots.

Podría no parecer tan grave, pero en realidad puede hacer que los negocios pierdan clientes, ventas y vistas. Si bien es un riesgo de ciberseguridad relativamente simple, es de los más difíciles de mitigar. Para prevenirlo adecuadamente, se deben combinar sistemas anti-virus, filtros de spam, VPNs, firewalls, balance de carga entre otros sistemas de alta tecnología.