• En cifras de Worldometers, ya se cuentan más de 410 mil casos de infección por coronavirus en todo el mundo

  • Según la OMS, los primeros 100 mil enfermos se registraron en 67 días, 200 mil 11 días después, y 300 mil solo 96 horas más tarde

  • Dentro de México, la pandemia ya obligó al Gobierno federal a declarar la fase dos de la expansión de la enfermedad

Más allá de sus efectos de salud y en la economía, el coronavirus también provocó una ola de información engañosa sobre la pandemia. Por ejemplo, el presunto rumor que el patógeno fue creado por los Estados Unidos (EEUU) para afectar a China. O bien, la popularización de más de un “remedio” para la infección, como la aplicación o consumo de ajo y cloro. Incluso se pueden mencionar cosas tan simples como datos erróneos sobre las infecciones y muertos.

El problema es que, en el corto y mediano plazo, se podrían ver todavía más noticias falsas sobre el coronavirus. Esto, debido a que el popular sitio de fact-checking Snopes acaba de anunciar que reducirá a su equipo de verificación de información. De acuerdo con The Verge, esta decisión responde a que la organización se ha visto rebasada en su capacidad operativa en las últimas semanas. Así que, para proteger a su personal, reducirá varias tareas diarias.

Snopes apunta que la cantidad de desinformación sobre el coronavirus ha rebasado a su pequeño equipo de verificación. En este sentido, apuntan que no quieren provocar burnout entre su personal. En este sentido, se espera que la organización solo se van a cubrir temas que tengan un “impacto significativo”. Así pues, en el corto y mediano plazo, los artículos que genere la institución deberían ser más esporádicos, pero probablemente de mayor calidad.

Desinformación y el coronavirus

La situación por la pandemia se ha vuelto particularmente urgente en México. No solo se han cancelado varias actividades y eventos que han tenido que cancelarse para reducir el número de contagios en la República. Asimismo, muchas personas están temiendo que la crisis pueda resultar en su despido. Incluso algunos gobiernos locales, como el de la capital, se decidieron suspender la realización de ciertos trámites administrativos para poder detener al coronavirus.


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En este sentido, ¿por qué es importante la decisión de Snopes? Es cierto que hay varios sitios y organizaciones que se dedican a detectar y desmentir información falsa tanto del coronavirus como de otros temas relevantes. Sin embargo, esta institución es una de las más influyentes en el entorno. Así que el que haya decidido reducir sus esfuerzos implica que muchas historias podrían pasar sin revisar. Y por lo tanto, que haya un todavía mayor riesgo de desinformación.

Así pues, los consumidores deben de estar muy al pendiente las próximas semanas de las historias que encuentren sobre el coronavirus. De por sí, incluso antes del anuncio de Snopes, era crucial que todo el público solamente consultara información sobre la pandemia en fuentes confiables. Pero ahora con esta novedad, significa que habrá menos filtros para las noticias e historias falsas en internet. Y esto también significa que habrá más responsabilidad individual.

¿Cómo luchar en contra de la desinformación y las fake news?

Desde antes de la crisis por el coronavirus, la circulación de historias engañosas era ya un reto para toda la industria. En febrero pasado, por ejemplo, Twitter decidió resaltar los posts que se identificaran como fake news, para advertir a los consumidores. Aparte es común que hackers y otros agentes maliciosos utilicen estas narrativas para robar datos o recursos económicos. Y hasta los mismos medios de información han sido parte, accidentalmente, de este gran reto.

Con estas barreras y riesgos, ¿qué pueden hacer los mismos consumidores para luchar en contra de los fake news? De acuerdo con The Verge, tiene que ver con identificar los datos sospechosos y verificarlos con fuentes confiables. Según Chief Marketer, también las marcas tienen una obligación de hacer un seguimiento puntual de la conversación que se realiza en las redes sociales. Y Brookings cree que también el público digital tiene que mejorar su criterio.

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