• Se estima que apenas el 23 por ciento de los puestos parlamentarios a escala global son sostenidos por mujeres

  • El Foro Económico Mundial estima que faltan más de 200 años para alcanzar una verdadera equidad de género económica

  • Únicamente seis países en todo el planeta garantizan, por ley, oportunidades laborales equitativas sin importar el género

Una de las luchas sociales más importantes es la batalla por la paridad y equidad de género. Cierto, se han logrado grandes avances en varias industrias y aspectos. En gastronomía y arquitectura, las mujeres han conseguido anotarse grandes reconocimientos artísticos y profesionales. Asimismo, las autoridades han realizado iniciativas para propiciar una mejor apreciación de la población femenina. Incluso en cultura popular se han logrado grandes hitos.

Por supuesto, aún hay batallas que librar. Según la Unión Europea, si bien las mujeres son la mayor parte de la población, su tasa de empleo es mucho menor a la de los hombres. Women Deliver apunta que hay al menos 150 países donde, por ley, el género femenino tiene un trato inferior al masculino. Además, la ILO apunta que incluso en Estados Unidos, para 2010 este segmento apenas ganaba el 84 por ciento de lo que percibían sus contrapartes masculinas.

En este sentido, es necesario que se realicen cambios sistemáticos profundos que ayuden a cerrar la desigualdad entre hombres y mujeres. No basta con que se realicen adecuaciones simbólicas en la cultura o la sociedad. Tiene que cimentarse una revolución estructural que parta desde las raíces más profundas. Pero también son cruciales los gestos más simbólicos. Éstas muestras de buena voluntad demuestran que aún hay esperanza por un mundo mejor.

La primer caminata de astronautas mujeres en la historia

Con este contexto, vale la pena reconocer el hito que acaba de anotarse la Agencia de Aeronáutica y el Espacio de los Estados Unidos (NASA). Dos astronautas mujeres, Christina Koch y Jessica Meir, realizaron la primera caminata espacial sin el acompañamiento de un hombre. Se trata de un hecho sin precedente, ya que en las misiones anteriores del estilo siempre había un hombre presente. El evento se transmitió en vivo en su canal de YouTube.

De acuerdo con The Verge, solamente 14 de las 227 personas que han realizado una caminata espacial han sido mujeres. Se esperaba que este evento histórico se hiciera en marzo pasado. Sin embargo, la NASA tuvo que cancelar súbitamente los planes. Esto, porque no se tenían en la Estación Espacial Internacional el equipo adecuado para que las astronautas pudieran salir a la vez tiempo. El recorrido de ambas expertas tiene una duración de 6.5 horas de inicio a fin.

Al respecto de esta asignación, Jessica Meir comentó en una entrevista previa a la caminata que “lo que haremos demuestra todo el trabajo que estuvo involucrado en los años previos. Demuestra el trabajo de todas las mujeres que se esforzaron arduamente para que pudiéramos estar aquí”. El evento de hecho fue antes de lo esperado. Al inicio, se esperaba que la misión se realizara el pasado 21 de octubre, pero problemas en la estación aceleraron el proceso.

Un pequeño paso para las mujeres, un gran paso para la humanidad

Este hito es relevante, como ya se ha dicho, por su valor simbólico. Muchas de las profesiones y ocupaciones relacionadas con la ciencia y la tecnología todavía son vistas como específicas para hombres. Este tipo de hechos simbólicos permiten a instituciones como la NASA mostrar su compromiso en pro de la equidad de género. También es importante mencionar que la institución definitivamente recibirá buena publicidad por su caminata de solo mujeres.

Pero en un nivel sociocultural más profundo, este hito podría tener consecuencias a largo plazo más importantes. Todavía estas carreras en ciencias y tecnología son populares entre los hombres porque hay pocos modelos femeninos a seguir. Las astronautas mujeres que hoy van  a protagonizar este evento pueden servir para inspirar a futuras generaciones. En especial, demostrar a las jóvenes que son igual de capaces y fuertes que sus contrapartes masculinas.