Leer un libro es sin duda una de las actividades más enriquecedoras para cualquier ser humano; sin embargo, estilos de vida cada vez más acelerados dejan poco espacio para desarrollar este buen hábito. A esto se suma la atención que ocupan otro tipo de canales de entretenimiento.

Así, no resulta extraño que en mercados como el mexicano la lectura sea una actividad que poco se práctica.

Y es que por desgracia, México no es un país de lectores: 58 de cada 100 mexicanos no leyeron libro alguno durante 2018. DE hecho, según el Inegi, los habitantes del país leen en promedio 3.3 libros al año, cifra que está por debajo del promedio de 4.6 libros anuales en América Latina.

Cómo cualquier otro hábito, leer a diario es una actividad que necesita ganar el interés del lector.

Es decir, quizá no es que no te guste leer, sino que no haz encontrado el género que puede captar tu atención.

Es probable que el género de poético, no sea lo tuyo, pero quizá la novela te llevaría a leer más de un libro cada seis meses.

En este orden de ideas, compartimos una serie de 4 consejos para que te conviertas en un devorador de libros, lo que de diversas formas beneficiará tu nivel de conocimientos:

Encuentra el formato ideal de lectura

Si bien hay muchos que sostienen que no hay nada mejor que leer un libro en tinta y papel, lo cierto es que para otros tantos lo mejor es disfrutar de un cuento desde su tableta, en donde pueden ajustar el tamaño de letra y regresar varios párrafos sólo deslizando el dedo.

En este sentido, encuentra cuál es formato que más se ajusta al tiempo que dedicas a leer. Si lo haces desde el transporte público es probable que un libro en tu smartphone sea más práctico que llevar un libro de 500 páginas.

Sin metas intimidantes

En el mundo hay millones de libros sobre cualquier estilo, género, temática y fines. No quieras leer todos en un año.

El hábito de la lectura se adquiere poco a poco. Es una actividad a la cual se le gana el gusto con el tiempo y la práctica constante.

Comenzar con libros pequeños es un buen consejo para aventurarse después por obras más amplias y complejas.

Aplica la “regal de las 50”

En el proceso de encontrar el género que llene tus expectativas, la “regla de las 50” puede ser de gran utilidad. 

La idea es leer las primeras 50 páginas de un libro y con base en la experiencia decidir si vale la pena seguir en sus páginas o es momento de cambiar.

Nunca por obligación

Esta es quizá la recomendación más importante; si bien en algunos casos la lectura es obligada, lo cierto es que para que se convierta en un hábito de manera más natural debe ser leído como un placer o gusto.

Hacer de la lectura una obligación sólo la convertirá en una actividad engorrosa, pesada y sin mayor inspiración.