El vino tinto ha sido promocionado por sus beneficios para la salud debido a su concentración de polifenoles, particularmente el resveratrol, que se encuentra en la cáscara de las uvas.

Este, está relacionado con un efecto antioxidante, antinflamatorio y pro salud del corazón, pero ¿esto es realmente cierto?

La ciencia sugiere que sí, cuando se beben con moderación, si la persona no tiene historial de alcoholismo y si es para sumarse a una dieta sólida.

Desde la Escuela Médica de Harvard afirman que el vino tinto tiene propiedades anti-envejecimiento. Esto, porque el resveratrol mejoró la salud de los ratones que se encontraban siguiendo una dieta alta en grasa y aumentó su esperanza de vida.

En tanto, la revista BMC Medicine publicó un estudio de científicos españoles que aseguran que el consumo de vino puede reducir el riesgo de padecer depresión. Luego de una encuesta a 2 mil 683 hombres y 2 mil 822 mujeres, de entre 55 y 80 años de edad, durante un periodo de siete años, concluyeron que las probabilidades depresión disminuyeron en personas con consumo moderado de esta bebida.

Finalmente, la Loyola University Medical Center informó que el consumo moderado de vino tinto puede contribuir a la disminución del riesgo de desarrollar demencia. Desde 1977 se recopilaron y analizaron datos de investigaciones académicas sobre el vino tinto, en 19 países.

Las conclusiones apuntan a que hay un menor riesgo de demencia entre los bebedores de vino tinto de forma regular y moderada en 14 países.