Los gimnasios deben mejorar: entrenar así es una porquería

Enero significa aglomeraciones y descontrol en los gimnasios, lo que provoca que en dos meses, la mayoría de los hoy presentes brillen por su ausencia

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Imagen de Bigstock

Durante la temporada 2017-2018 en el partido entre el Girona y el Barcelona por la liga española, el defensor Pablo Maffeo marcó de forma personal a Leo Messi, el marcaje fue tan rocoso que provocó el fastidio del astro argentino, quien soltó un “Jugar así es una mierda” ante la falta de libertad y de espacio para realizar su trabajo.

Enero significa especial puesto que es el mes en el que se da inicio a los propósitos del año, es bueno saber que entre los planes de muchas personas el tema del ejercicio y la salud son una prioridad.

Esto genera que durante este inicio de año los gimnasios estén copados de personas que tienen en mente la meta de mejorar su bienestar y de paso reducir algunas tallas; sin embargo, este fervor se traduce en aglomeraciones y descontrol en los gimnasios.

Ver tanto descontrol provoca descontento y desaliento en las personas, si tomamos en cuenta que el país es uno de los primeros en sobrepeso, obesidad así como en enfermedades derivadas de lo anterior.

No se trata de alentar el sedentarismo pero sí el orden y en especial el respeto, tanto entre los clientes como de las diferentes firmas de este sector hacia su consumidor.

Con tanta gente en un mismo espacio, puede resultar peligroso en caso de un fenómeno natural (sismos) o un accidente (incendios) puesto que rebasa el número de personas permitidas; a su vez, se favorece el maltrato del equipo y de malas prácticas por parte de las personas, no por su mala fe, sino porque el personal de los gimnasios se ve rebasado.

Una mejor organización y en especial preparación del personal, no solo en cuanto a los ejercicios sino al manejo de las personas, ayudará a que se mantenga el ímpetu de las personas.

Hacer promociones para que llegue la gente en grandes cantidades a la espera de que en dos meses brille por su ausencia, debe de cambiar en la estrategia de los gimnasios a fin de mantenerlos y de paso, si es que se puede, mejorar su atención y calidad a los clientes.