La ciudad de Culiacán, capital del estado mexicano de Sinaloa, se ha convertido esta noche en un campo de batalla con ráfagas de balas, armas automáticas, vehículos incendiados y enormes humaredas. ¿El motivo? El arresto de Ovidio Gúzman, uno de los hijos del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán. Solo con la intención de rescatarlo, un grupo de narcos desató una ola de violencia y caos para finalmente lograr ponerlo en libertad al final de la jornada.

Según el Secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, una patrulla de 30 elementos de la Guardia Nacional fueron atacados desde una vivienda y la patrulla respondió y tomó el control de la vivienda en la que casualmente se encontraba Ovidio Guzmán.

Los delincuentes recorrían las calles de la ciudad a bordo de rancheras con metralletas

Esto desencadenó que varios grupos de la delincuencia organizada rodearan la vivienda con una fuerza mayor a la patrulla, tal y como explicó Durazo tras el caos que se apoderó de Sinaloa ayer. Inmediatamente, por Internet, comenzaron a circular videos de delincuentes que recorrían las calles de la ciudad a bordo de rancheras equipadas con metralletas en la parte trasera o de enfrentamientos contra los militares, para así generar una situación de pánico para tratar de liberar al líder.

Tal y como han señalado algunas fuentes como el diario “El Universal”, Ovidio Guzmán, alias “El Ratón”, fue liberado para pacificar Culiacán, debido a la brutal violencia que desplegaron los narcos para evitar, a toda costa, que las autoridades se lo llevaron preso.

El balance es de 21 personas heridas de bala

En estos momentos, la cifra oficial es de 21 personas heridas de bala, además de un militar fallecido y un civil armado que fue abatido. Por el momento, no se han dado datos sobre el número de civiles inocentes que podrían ser víctima de los enfrentamientos.

Asimismo, un total de 30 prisioneros del penal de Culiacán aprovechó para fugarse, aunque las autoridades mexicanas han confirmado que han podido volver a capturar a cuatro de los presos que se habían escapado.