Hoy en día es difícil pensar en nuestra vida sin un smartphone, con este dispositivo tenemos control de casi todas nuestras actividades: tenemos acceso a internet, redes sociales, tomamos fotografías, videos, hacemos cálculos, llevamos nuestras agendas e incluso realizamos llamadas telefónicas.

Sin duda, es elemental para muchas personas, no por nada a nivel mundial hay más de 2 mil 480 millones de usuarios de los llamados teléfonos inteligentes, de acuerdo con datos de eMarketer

México no escapa de esta tendencia, de acuerdo con datos de The CIU, en el país existen más de 121 millones de líneas de telefonía móvil, de las cuales, 106.7 millones corresponden a smartphones.

De hecho, el mercado mexicano se ha posicionado como uno de los más atractivos de la región. Pues si bien, las proyecciones apuntan que apenas el 6 por ciento son de gama alta (con un costo de hasta 26 mil pesos), las gamas bajas y hasta medias-altas han crecido en los últimos años.

Esto se debe en gran medida a las prestaciones que ofrecen los dispositivos que van desde diseños llamativos, pasando por las principales tendencias como pantallas casi sin biseles, con notch, dual cam en la parte posterior y cámaras para selfie de gran calidad. 

Una de las características que suelen llamar la atención es que los smartphone sean resistentes al polvo o al agua, ya sea desde ligeras salpicaduras (o lluvia) hasta sumergirlos por unos minutos a una profundidad de hasta metro y medio.

Sin embargo, no todos tienen esta cualidad. Así que para que no te tome desprevenido y te vayas a quedar sin teléfonos, te compartimos estos 5 tips que, de acuerdo con El Android Libre, te serán de gran ayuda para conservar tu dispositivo:

Agua no es equivalente a cualquier líquido

De acuerdo con el medio especializado en tecnología, el que un smartphone señale que cuenta con algún tipo de certificación ‘contra el agua’, esto no quiere decir que esa inmune a cualquier líquido. Esto lo debes tomar en consideración pues tanto el agua de las albercas como del mar, tienen elementos como el cloro y sal que podrían dañar a tu dispositivo.

Qué hacer si pasa algo similar

Algo muy práctico es limpiarlo (un lavado exprés) con agua pura para eliminar cualquier residuo del líquido que le cayó a tu teléfono, debes tener especial cuidado en áreas como los puertos del cargador o de los audífonos, así como los botones. Tampoco lo uses mientras dura el proceso y unos minutos después de serlo con un paño que no deje pelusas.

Evita los golpes

Sí, sabemos que esto es casi imposible pero en la medida de lo posible, no manipules tu teléfono con una mano, no lo dejes en áreas inseguras o cerca del canto de una mesa o silla donde pueda sufrir una caída. El medio español nos recuerda que los golpes pueden anular las certificaciones que tenga un teléfono móvil.

No te asustes

En particular si una u otra función deja de tener un funcionamiento óptimo Si tu smartphone tiene alguna certificación contra el agua y, después de mojarse le sucede esto, la recomendación es que lo dejes secar por completo para que funcione con normalidad. El ejemplo más practico que dan es el sonido, que puede sonar con algo de distorsión.

Es resistente no submarino

Esto es muy importante porque los saurios suelen pensar que por que el teléfono diga que es resistente al agua, pueden sumergirlo y ejecutar cualquier acción como si estuvieran en la superficie (mucho es culpa de la publicidad, pero también de no leer bien las especificaciones). Esto no es así, por lo que si lo sumerges evita pulsar algún botón físico. Si tomarás una foto, usa el botón de tu pantalla táctil -eso en Casio que tu teléfono pueda realizar la acción- de lo contrario espera a que se queque para poder manipularlo con normalidad.