Hoy en día vemos todo tipo de estrategias que siguen las personas con tal de mejorar su estilo de vida y la forma en que a través de cambios en su alimentación buscan impactar en el mercad.

En grandes mercados como el europeo hay tendencias dietéticas muy fuertes, como evitar consumir edulcolorantes artificiales, una mayor ingesta de vegetales en las dieta, alimentos libres de gluten, en fin, las tendencias que proyecta Statista sobre este segmento son variadas.

Para que la calidad de tu dieta se mantenga, estos son al menos cinco errores que debes evitar cometer en tus estilos de vida y en la forma en que comes.

1. Ignorar los grupos alimenticios

Todas las dietas están basadas en el equilibrio y en poder sustituir unos alimentos por otros, con base en las propiedades que estos tienen.

En el grupo de los carbohidratos, por ejemplo, se encuentran las tortillas, la avena o el pan integral.

Dentro del segmento de las proteínas nos encontramos con pescado, pollo, res.

El equilibro entre estos productos es fundamental y la clave de ello está en la proporciones, es decir, una dieta tiene que variarse para darle al organismo diversas fuentes de fibra, cuando se trata de carbohidratos y nutrientes, si hablamos de las proteínas, por ejemplo.

Las proporciones son las cantidades adecuadas con que un día podemos desayunar avena, pero al otro un sandwich de pan integral.

2. Concentrar todos los alimentos en un solo momento del día

Las dietas están segmentadas en partes del día, porque hay horarios que deben cumplirse, para poder respetar el funcionamiento adecuado de los órganos involucrados en la digestión.

Centrar en un solo momento del día toda la carga calórica y de porciones que tenemos autorizada es un problema de gestión de alimentos, que patenta la necesidad de respetar los momentos como el desayuno, la comida y la cena.

No hacerlo altera la dinámica orgánica de nuestros organismos que se sintomatizan en problemas gástricos, por ejemplo.

3. Asumir que no lo necesitas

Hay muchas teorías dietéticas en que se nos advierte que no debes consumir alimentos, si no tienes hambre, sin embargo, asumir que no necesitas esos alimentos va más allá de una función orgánica, se trata de educarte a comer.

Aprender a comer en nuestros horarios es una forma de disciplinar nuestra manera de comer y romper con malos hábitos, que son la raíz de muchos problemas en nuestras vidas diarias.