En redes sociales resurgió el tema Pizzagate hasta posicionarse como una de las principales tendencias en Twitter. Pero, ¿a qué se refiere ese hashtag y porqué todo mundo está hablando de ello?

Hace casi dos semanas Justin Bieber lanzó un nuevo video sobre su canción Yummy y, con él , comenzaron a surgir una gran cantidad de publicaciones que relacionan la canción y el clip con una teoría de conspiración surgida en 2016.

¿Por qué se relaciona la canción con la teoría de la conspiración?

El video de Yummy y gran parte del arte gráfico del disco está compuesto por comida y ciertamente tiene un tinte algo surrealista. El punto es que uno de los elementos que es empleado para la promoción son rebanadas de pizza.

Este aparente detalle es el que detonó que una gran cantidad de usuarios relacionaran la canción y el clip con el Pizzagate, una teoría conspiradora que se volvió viral en 2016 y que incluso es considerada un factor determinante para que la candidatura de Hillary Clinton perdiera fuerza, lo que derivó en la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos.

De acuerdo con un artículo publicado por Alan Yuhas, en The Guardian, que explica el origen y efectos del Pizzagate, todo comenzó con Edgar Maddison Welch, un hombre de 28 años, que en diciembre de 2016 irrumpió a la pizzería Comet Ping Pong de Washington con una escopeta y disparó en el lugar, aunque sin causar heridos.

Según los reporte de prensa, la razón del ataque es que Welch tenía informes de que el establecimiento era el centro de un complot que involucraba a una red de pedofilia con líderes demócratas como John Podesta, entonces presidente de la campaña presidencial de Clinton.

El presunto complot se filtró en internet; canales de YouTube, redes sociales, programas de radio online, y foros de Reddit fueron escenarios donde se discutió lo que ahora ya se convirtió en un mito.

Ahora, un movimiento similar está surgiendo en la red debido a que varios usuarios están tratando de explicar el por qué la canción y el videoclip de Yummy es una forma en la que Justin Bieber denuncia la existencia de pedofilia en la industria de la música.