A pesar de que parece una industria complicada y cerrada, los bienes raíces en realidad uno de los métodos más flexibles y seguros de inversión. Esto es especialmente cierto cuando se trata de adquirir una vivienda. No solo es factible que literalmente toda persona y familia, sin importar su condición económica, pueda aspirar a un hogar. También permite a la gente tener tanto control o conveniencia como quiera del estilo o funcionalidad de la construcción final.

Esta flexibilidad también se extiende a las adecuaciones que se le pueden hacer a un inmueble ya terminado. Las personas pueden comprar una vivienda y, con el tiempo, irla ampliando o modificando para que se ajuste a nuevas necesidades familiares. Incluso está la posibilidad de convertir un edificio que era utilizado para fines comerciales y transformarlo en una unidad habitable. Aunque posible, ¿sabes qué es lo que debes de tener en cuenta antes de hacerlo?

¿Conviene transformar un negocio en una vivienda?

Para muchas personas, podría ser conveniente convertir un negocio en una vivienda, en especial si ya se tiene el inmueble comercial. Es una decisión lógica en varios sentidos: tendría que ser más fácil hacer remodelaciones a construir algo desde cero. También, debería ser más barato que comprar una casa nueva. Pero Carlos Zepeda, broker de RE/MAX Integral en Tuxtla Gutiérrez y en San Cristóbal de Las Casas, cree que hay que considerar varios puntos antes:

Antes que nada, hay que entender la motivación por la que se está pensando en hacer el cambio de uso comercial a vivienda. Por lo general conviene más, desde un punto de vista financiero, rentar el negocio y con el ingreso de las rentas pagar el alquiler de una casa. Pero en segundo lugar, hay que valorar si la ubicación del inmueble comercial es apta para el proyecto. Tráfico, disponibilidad de estacionamiento y otros factores afectan la calidad de vida.

El experto de RE/MAX señala que, en tercer lugar, también se debe de tener en cuenta las características del inmueble comercial. Para transformar un negocio en vivienda, habrá que trabajar con un despacho de arquitectura para una remodelación funcional y estética. Por último, hay que revisar con cuidado la viabilidad financiera. Aunque parezca ilógico que una remodelación sea más cara que una construcción, tal es el caso en muchas ocasiones.