“Comenté algunos partidos, no los ganó todos porque el equipo como colectivo no funcionó y que él solo no puede ganar. Lo siento esta temporada, no hizo nada, no ganó un partido. El único que ganaba partidos es Mbappé. De ahí la decepción”, señaló.

Leo Messi no encuentra la motivación en el Paris Saint-Germain. El cambio es brusco para la familia del argentino y está costando más de lo que podía esperarse en un futbolista de 34 años y con experiencia.

Siete meses después de salir del Barça se le considera un futbolista irregular en su juego, sin ritmo, con poca capacidad para el desequilibrio y falto de gol. Los únicos momentos de felicidad que encuentra es cuando viaja a su país y las esporádicas visitas a la Ciudad Condal.

En el PSG transmite una incapacidad para acoplarse a los compañeros, confusión y hay hasta desgana. Ha pasado el periodo suficiente y se tendría que ver a un futbolista ilusionado, comprometido y con liderazgo. No aparece la mejor versión de Messi y está por terminar su primera temporada en el equipo francés.