La compra de un inmueble, sea para vivienda o para negocio, es siempre un proceso estresante. De inicio, las personas tienen que vigilar cuidadosamente que no cometan o encuentran ninguno de los errores más comunes que implican este tipo de operaciones. Por otro lado, si bien hay opciones adecuadas para realmente cualquier bolsillo, el proceso implica una importante carga financiera para las personas. Y estas son solo las barreras más obvias.

Hay algunos pequeños retos que no siempre son tan visibles, pero también pueden significar un real dolor de cabeza. Por ejemplo, muchas personas no saben si comprar una vivienda ya terminada o un terreno en el que puedan empezar desde cero. Aunque para podría parecer una decisión obvia, en realidad hay varios puntos complejos. Humberto Hernández, broker de RE/MAX Confía en Irapuato, Guanajuato, comparte las ventajas y desventajas de cada uno:

Construir la vivienda desde cero

De acuerdo con el experto de RE/MAX, la gran ventaja de empezar con un terreno es que se puede hacer un inmueble que se ajuste al presupuesto, necesidades y gusto de cada quien. También se puede dejar la puerta abierta a posibles eventualidades, como ampliaciones de la construcción conforme vaya creciendo la familia. Pero también hay algunas desventajas.

La desventaja es que construir una vivienda es que lleva tiempo de planeación y ejecución, así como trámites que pueden resultar engorrosos. Todo esto genera costos. Por otra parte, aunque se tenga un presupuesto, en una construcción siempre habrá que considerar gastos extraordinarios. Por ejemplo, por cambios, imprevistos o aumentos en compra de materiales.

Buscar una construcción ya terminada

En el caso de una vivienda que ya esté hecha, existen algunas desventajas a considerar. De inicio, es posible que no cumpla al 100 por ciento con los gustos y necesidades de la gente. En este sentido, puede haber gastos adicionales por ampliaciones o adecuaciones después. Pero el experto de RE/MAX apunta que también hay algunos puntos buenos de este camino:

Comprar una casa ya construida me da la ventaja de poderla habitar de inmediato. El proceso es más ágil y menos estresante, la vivienda puedes verla, conocerla y vivir los espacios y, al comprarla, te evitas el proceso de construcción o cambios imprevistos. Si contratas a un agente de bienes raíces, te ayudará a buscar la mejor opción y oferta para ti y puede ayudarte a negociar precios. Además habrá variadas opciones de créditos hipotecarios en caso que requieras financiamiento.