En el Palacio Nacional de la Ciudad de México, sede del poder ejecutivo federal y desde el cual despacha el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, suele verse una gran cantidad de gatos correr, descansar y ronronear en patios, pasillos y hasta en el interior de las oficinas.

Son decenas de felinos que han sido adoptados o han llegado desde otros puntos de la ciudad para establecerse en el viejo edificio que les resguarda del frío, la lluvia y de los peligros que la intemperie y el caos de una ciudad pueden representar para estos pequeños animales.

El escándalo y el tema fueron puestos en el foco de atención luego de que una de las mujeres encargadas de cuidar de los animales denunció la intención de autoridades de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público -que también tiene oficinas en esta sede histórica del gobierno mexicano- de recoger a los animalitos para supuestamente “llevarlos a esterilizar” aún cuando ya pasaron por ese proceso médico que previene su propagación y reproducción.

El señalamiento fue hecho por Carmen, quien asegura ser la cuidadora de los gatitos, y lo hizo a través de su cuenta de Twitter.

De inmediato, el hecho llamó la atención de muchos usuarios de la red social, quienes externaron su preocupación de que el Palacio Nacional se quede sin gatos, toda vez de que, además de representar una compañía para los trabajadores de este recinto, previenen la existencia de plagas nocivas -como ratas o cucarachas- al interior de las oficinas.

El resultado fue una reacción de la propia SHCP y hasta del vocero de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez Cuevas.

Los gatos del Palacio Nacional, como señala la usuaria de Twitter, se cuentan por decenas al interior del edificio y cuentan con alimentación y cuidados tales como esterilización e higiene por parte de algunos empleados, quienes lo han hecho de manera voluntaria.

En otros espacios de trabajo de la propia capital, como las instalaciones de TV Azteca, también existen muchos gatos que coexisten con los empleados del lugar, demostrando por qué los pequeños felinos han logrado convivir en armonía con las personas a lo largo de tantos años alrededor del mundo.

Seguramente si el extinto escritor y analista Carlos Monsivais viviera -murió en 2010- se hubiera unido a la cruzada en pro de los gatitos de Palacio, quienes al parecer han ganado una batalla frente a la SHCP y el a veces adusto gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

La siguiente imagen corresponde a la gatita Topacio, desde una oficina de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en el Palacio Nacional de la Ciudad de México.

Fotografía: José Antonio Benítez