La puntualidad es uno de los problemas más frecuentes a los que se enfrentan millones de personas en el mundo. En la industria laboral se convierte en un factor incluso de despido cuando se hace un hábito incorregible.

Algunos estudios incluso la relacionan con la necesidad de las personas por llamar la atención, otros apuntan a que en realidad ser tan puntual es característico de personas con tendencias a la neurosis.

También indican que depende de personalidades con conciencia porque son minuciosos y deliberados, o de gente amable, cortés y cooperativa.

Sea positiva o negativa, la puntualidad es clave, por ello te presentamos herramientas clave para conseguirla:

Aprende a manejar una agenda. Llevar un orden sobre lo que harás durante la semana y a qué hora, te permitirá tener conciencia cuando debes decir no a una cita y así no quedar mal con todo el mundo.

Designa lugares. Saber en dónde está cada cosa te permitirá ahorrar tiempo cuando tengas prisa por salir hacia un lugar, ya que podrás encontrar rápidamente tus llaves o suéter, por poner un ejemplo.

Réstale al tiempo. Si una cita está planeada para las 9:00 horas, mentalízate que es a las 8:45, siempre piensa en números impares cuando se trate de puntualidad, pues eso te permitirá tener un margen para llegar antes de la hora planeada, pero no demasiado porque eso también es impuntualidad.

Prográmate. Existen infinidad de aplicaciones que te ayudan a recordar las citas con un lapso considerable para que asistas a tiempo, aplicaciones tan cotidianas como Google Calendar o tan específicas como Toodledo.

A prueba de impuntuales. Una alarma con volumen alto te salvará de todo, es una excelente aliada, así que usa las herramientas que la tecnología te brinda, ya sea con una canción que odies y que eso justamente te motive a apagarla o una que ames tanto que te haga despertar.

Hagas lo que hagas, sé puntual. En una entrevista reciente con la BBC el psicólogo social y autor británico Oliver Burkman aseguró que quienes llegan tarde son personas controladoras. “Quieren estar en control de la situación ser el centro de atención cuando llegan”, algo que seguramente no querrás proyectar.