El arte sacro es una de las mayores corrientes artísticas a nivel mundial, por el arraigo cultural con el que cuenta y la cantidad de expresiones que engloba.

Dentro de las tendencias artísticas que se han abierto en el mundo, el arte sacro se ha consolidado por el valor histórico con el que cuenta.

Esto ha sido determinante para que diversas acciones sean implementadas en el mercado y que han dado paso a incidentes que se han convertido en polémicos episodios artísticos.

Pensemos en lo que ha ocurrido en una iglesia italiana que falsificó una obra de arte sacro como trampa para ladrones y estos han caído robándola.

El incidente ocurrió en el poblado de Castelnuovo Magra en Liguria, Italia, donde los carabineros y residentes locales tuvieron la idea de crear la pintura falsa, tras enterarse de que se operaba el robo de la obra.

La pintura en cuestión se trata de La Crucifixión, una pieza de Pieter Brueghel the Younger’ y forma parte de la gran cantidad de obras sacras que se encuentran en Italia.

Tan solo un estimado lanzado por Istat descubrió que Emilia Romagna, Calabria, Piedmont y Campania eran los museos con la mayor cantidad de arte sacro en Italia.

Italia, cuna del arte

Italia es una de las cunas del arte en el mundo, por lo que conserva una de las actividades culturales más grandes en el mercado.

Gracias a esta oportunidad se ha determinado cada vez más a integrar estrategias que han hecho relevante al arte como negocio.

Ejemplo de ello ha sido el número de negocios dedicados al arte. Las casas editoriales concentraron la mayor parte del negocio, seguidas de estudios de arquitectura y agencias de comunicación, esto de acuerdo con cifras proyectadas por la Symbola Fondazione per le qualità italiane y la Unioncamere.