La Ciudad de México continúa en medio de una contingencia por contaminación ambiental que ha obligado al cierre de actividades en centros de educación y también en algunos espacios de trabajo.

El uso de vehículos que emiten partículas contaminantes producidas por la combustión también ha sido restringido, lo que genera que el transporte público de la capital mexicana presente una sobresaturación. Ante ello, una de las soluciones está en el transporte ligero no contaminante, como patines y bicicletas.

Sin embargo, la gravedad de esta emergencia muestra que la partículas suspendidas, denominadas PM 2.5, resultan altamente nocivas, se integran al sistema respiratorio con facilidad y llegan hasta los pulmones de manera casi imperceptible para dejar restos orgánicos, polvo, hollín, metales y otros químicos.

Ante ello se hace una extendida recomendación para evitar actividades al aire libre y así lo han hecho las escuelas de la capital en todos sus niveles, mientras que otros centros de trabajo han recurrido a la modalidad de home office.

Si aún así es imposibe salir a la intemperie, la recomendación es que al usar vehículos ligeros se evite transitar por vías congestionadas o avenidas primarias y no se haga demasiado esfuerzo. Es recomendable protegerse del sol con un bloqueador y también cubrir la boca.

Sin embargo, lo recomendable es permanecer el mayor tiempo en espacios cerrados y manterse atento a las recomendaciones de las autoridades en materia ambiental.