La historia del arte universal ha estado marcada, a lo largo de los tiempos, por momentos que marcan tendencias y dan nombre a corrientes, estilos y verdaderas escuelas que trascienden a los años y los siglos.

Durante los XV y XVI Europa salía de la convulsa Edad Media y se encaminaba a un proceso histórico en donde el humanismo comenzó a destacar contra las ideas eminentemente religiosas. Dio inicio una temporada en la cual se desarrolló la ciencia, ocurrieron grandes expediciones marítimas y el arte alcanzó un alto nivel de refinamiento o sofisticación sólo equiparable a los grandes años del esplendor griego y del Imperio Romano.

En Italia también se vieron reflejos de esta fuerza creativa y uno de sus grandes exponentes del Renacimiento fue Leonardo da Vinci, quein los mismo exploró los caminos del arte que de la ciencia y del amor al conocimiento.

Nació el 15 de abril de 1452 en Anchiano, República de Florencia, hoy Italia, y murió un día como hoy de hace 500 años, el 2 de mayo de 1519 a la edad de 67 años en
Amboise, hoy (Francia).

Da Vinci logró especializarse en pintura, anatomía, arquitectura, paleontólogía,​ botánica, literatura, escultura, filosofía, ingeniería, poesía, inventor, música, y urbanismo.

A cinco siglos de su partida de este mundo, es muy oportuno observar algunos ejemplos de su obra creativa, donde destacan dibujos -se dice de aprendió a dibujar con un punta de plata sobre una tabla de madera-.

Para dibujar, Da Vinci usaba un plumas de ganso, las cuales se endurecían secándose en la arena y después se recortaba hasta más o menos el tamaño de una mano.

La tinta se realizaba con gallaritas (agallas que producen los robles por efecto de un parásito).

Leonardo da Vinci, Uomo Vitruviano, 1490