Movilidad, es una necesidad de todas las personas ya sea que vivan en zonas rurales o urbanas. Indudablemente esto te lleva a pensar en trasporte: patines, patineta, scooter, bicicleta, motocicleta o automóvil, todas son opción dependiendo de las necesidades.

En zonas como las grandes ciudades, suele pensarse que comprar un auto es la mejor opción. De hecho, este es el medio de transporte preferido por un sector importante de la población.

Para darnos una idea, durante 2018 se produjeron alrededor de 70,5 millones de vehículos ligeros, además de unos 20,2 millones de vehículos comerciales, de acuerdo con la OICA.

Sólo en México, hasta 2018, se tenían registrados más 29 millones 458 mil automóviles particulares, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Sin embargo, el que haya millones de este tipo de vehículos, esto no quiere decir necesariamente que todos debamos comprar uno. Si eres de las personas que está considerando esta idea, te compartimos algunos tips propuestos por la Condusef para que te ayuden a tomar una decisión:

  1. Antes de comprar, analiza la gama de opciones como el financiamiento, arrendamiento o un seminuevo, elige la que mejor se adapte a tu economía.
  2. No te desfalques. Tal vez puedes pagarlo, pero al hacerlo desprotegerlas otras necesidades. Entonces, calcula tu capacidad de pago, a partir de tus ingresos y ahorros (en caso que los tengas) y diseña un presupuesto. 
  3. Piensa en cuánto te costará tener auto. Sí, no sólo es comprarlo y ya, debes tener presente cuánto destinarás a su mantenimiento y gato corriente como combustible, lavado, estacionamiento o parquímetro, seguros, etc.
  4. Considera los gastos a futuro. Presupuesta cuánto deberás invertir en afinación, verificación (si no es nuevo o cuando ya le toque), así como la disponibilidad y costo de refacciones. También aquí piensa en el costo de las placas y tenencia o refrendo.
  5. Forma de compra. Hay diferentes opciones: Crédito con garantía prendaria, que es para adquirir un financiamiento con la factura del vehículo como garantía de pago; Arrendamiento financiero (leasing), esta modalidad se ha vuelto popular debido a que se paga la renta mensual a una concesionaria para disponer del auto por un tiempo determinado, y al final tener la posibilidad de comprar el vehículo a un precio menor, obtener un beneficio de la venta de la unidad, o renovar por un modelo nuevo; Autofinanciamiento, que integra grupos de consumidores que aportan periódicamente una cantidad determinada, acorde al plazo y monto contratado. La recepción del vehículo es por sorteo, antigüedad, puntaje, subasta o adjudicación.